Lo celebramos en el Txoco de Santa Catalina, una sociedad gastronómica es mejor lugar para reunirnos y celebrar cuatro números, además jugábamos en casa.
En la invitación retábamos a los asistentes a cocinar allí o a llevar algo preparado, algo cocinado por cada cual y aportarlo a la gran mesa común, la gran bacanal.
No las teníamos todas con nosotros, apostamos por arriesgarnos, ¿la cosa podría haber salido regular?
¿llegarían multitud de invitados con alguna pequeña muestra? ¿demasiada gente? podría ser, en cierta manera teníamos las espaldas cubiertas, tres grandes chefs estaban al quite por si había que ponerse el traje de torear, pero no hizo ninguna falta, algún toque maestro dieron todo hay que decirlo, nobleza obliga. Todo el mundo entendió a la perfección la idea y aquella mesa se fue plagando de multitud de exquisiteces. Muchos se pusieron manos a la obra entre cacerolas y sartenes, otros traían calentitas sus aportaciones culinarias, frías, más y más, vino sobre vino. El concepto colaborativo por poco se nos va de las manos y creímos por un momento que saldríamos de allí con 10 tapers cada uno... pero todo se fue compensando, horas después y con el estómago y la emoción agradecidas seguíamos, charlando y cantando, algunos muy bien por cierto.
¡Muchas gracias a todos!
Daremos cumplida información de lo que allí aconteció en las próximas semanas, ahora un descanso, a EnCrudo le toca una pequeña siesta.
J. Gavira